Líderes demócratas de la Cámara de Representantes criticaron hoy al Gobierno de EE.UU. en torno a las acusaciones de terrorismo que pesan contra el líder anticastrista Luis Posada Carriles, y pidieron investigar a fondo ese caso.
"No se trata de determinar la inocencia o culpabilidad de Posada Carriles sino del manejo del caso por parte de nuestro Gobierno", explicó el legislador demócrata Bill Delahunt, presidente del subcomité de Derechos Humanos de la Cámara de Representantes.
Delahunt, quien convocó la audiencia sin aparentemente permitir que los republicanos llevaran sus propios testigos, representa a un distrito en Massachusetts que ha recibido petróleo subsidiado por el Gobierno venezolano.
Se trata de la primera de una serie de audiencias sobre el caso en contra del militante anticatrista, y los legisladores acusaron al Gobierno de Estados Unidos de enfrentar su lucha contra el terrorismo con un doble rasero.
Delahunt se refirió a las acusaciones de los gobiernos de Venezuela y Cuba de que Posada Carriles planeó la voladura del vuelo 455 de Cubana de Aviación el 6 de octubre de 1976, que dejó 73 muertos.
"El asesinato de gente inocente con fines políticos es completamente inaceptable bajo cualquier circunstancia", dijo el legislador republicano Dana Rohrabacher.
Si Posada Carriles es responsable del atentado, "merece el mismo tratamiento que cualquier otro terrorista", agregó.
Aunque fue convocada para examinar las acciones del Gobierno de Washington desde que Posada Carriles ingresó ilegalmente a Estados Unidos en abril de 2005, la audiencia cobró matices políticos.
El Gobierno de Estados Unidos no ha atendido la solicitud de Venezuela de extraditar a Posada Carriles, pero la semana pasada apeló el dictamen de una juez federal que desestimó los cargos por fraude migratorio en su contra.
Posada Carriles, de 79 años, vive en Miami (Florida) y aguarda el desenlace de su caso.
Uno de sus abogados, Arturo Hernández, insistió durante la audiencia en que su cliente es inocente y víctima de una "retórica e información errónea".
Hernández admitió que Posada Carriles ha sido un militante anticastrista pero "no es y nunca ha sido un terrorista".
No existen "pruebas creíbles" que lo vinculen al atentado, insistió Hernández, que respondió con un "sí" a una pregunta sobre si constituyó un acto terrorista.
El legislador republicano Jeff Flake se mostró "asombrado" de que presuntamente existan grabaciones relevantes al caso y el Gobierno de Estados Unidos no muestre "curiosidad" al respecto.
Hernández se quejó ante los periodistas de que "hay mucha mentira, mucha fabricación y una ausencia verdadera de evidencia" en el caso contra Posada Carriles.
"Este caso siempre ha tenido un contexto político muy grande y lo han acusado de cosas que simplemente no ha hecho", enfatizó.
Preguntado sobre si el Congreso busca una especie de juicio en paralelo, respondió que "no" y aunque "es difícil predecir el rumbo (del caso) encontré la necesidad de exponer otro punto de vista" en el Congreso.
Según Hernández, hay tres escenarios en el caso de fraude migratorio contra Posada Carriles: que el caso vuelva al tribunal, que se descarte definitivamente, o que el tribunal acepte algunos de los argumentos de la fiscalía y la defensa para las evidencias que puedan presentarse en un segundo juicio que, de concretarse, podría ocurrir en seis meses.
En declaraciones a Efe, Peter Kornbluh, analista del Archivo Nacional de Seguridad, un proyecto independiente de la Universidad de George Washington, consideró que Estados Unidos debe extraditar a Posada Carriles a Venezuela.
"El Departamento de Justicia sigue tratando este caso como un caso de inmigración. Posada Carriles tiene una larga historia de actos violentos", dijo el experto, al destacar que EE.UU. exige acciones contundentes de otros países en contra del terrorismo.
Roseanne Persaud Nenninger, hermana de una de las víctimas del atentado, dijo que acudió a la audiencia "para ponerle rostro humano a la tragedia, perdí a mi hermano hace 31 años y el Gobierno de Estados Unidos no ha hecho preguntas".