Un grupo de 1, 500 indígenas, que lleva acampado tres días en Brasilia, consensuó un documento de protesta contra el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, con quien aspiran a entrevistarse hoy, Día Nacional del Indio.
Con este manifiesto, los indios, procedentes de más de 100 tribus de todo el país, pretenden presionar al ejecutivo para que acelere la delimitación de nuevas tierras indígenas y para que consulte a las comunidades antes de aprobar nuevas licitaciones de obras de infraestructura que les puedan afectar.
"El gobierno tiene que tener la meta de hablar con los pueblos indígenas, tiene que tener una estrategia de consulta previa en la construcción de obras y debe respetarles en sus tiempos y en sus formas de negociación", explicó Raúl Telles do Vale, abogado ligado a la organización del evento.
Para hacerse oír por el gobierno, los indios recorrieron Brasil entero en autobús, desde sus aldeas de origen hasta la capital federal, donde levantaron hace tres días un campamento junto a la sede de los ministerios y del Congreso. En este lugar, instalaron decenas de tiendas de campaña, algunas de las cuales han cubierto con hojas de palma, obtenidas de los cocoteros de los vecinos jardines ministeriales.