El secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, condenó el doble atentado cometido el viernes en Damasco y aseguró que dicho ataque no va a suspender la misión de los observadores árabes en Siria.
“Estas explosiones criminales no van a impedir que la delegación de los observadores de la Liga Árabe lleve a cabo su misión en el marco del plan árabe y del protocolo firmado en ese sentido por el Gobierno sirio”, afirmó Al Arabi.
Insistió en la necesidad del cese inmediato de todos los actos de violencia y de los asesinatos, “sean quienes sean sus autores, en todas las zonas del país”.
Al Arabi pidió la retirada de todas las fuerzas armadas de las zonas donde se celebran manifestaciones y protestas pacíficas, tal y como figura en la iniciativa de solución a la crisis propuesta por la Liga Árabe.
El responsable de la organización panárabe expresó también su preocupación por el aumento de la violencia en la ciudad de Homs, lo que representa -dijo- un peligro para el triunfo de la misión de los observadores árabes.