La inauguración de la línea de tren de alta velocidad más rápida del mundo, que une en 3 horas las ciudades de Wuhan y Canton en China, reveló de nuevo la apuesta de Pekín por el transporte ferroviario en competencia con el aéreo, informó el periódico "China Daily".
Los trabajos para esta parte del trayecto, que en una segunda fase unirá Pekín con Cantón, comenzaron en el 2005.
Según el diario, la competencia entre líneas aéreas y ferroviarias alcanzó un nuevo hito con la inauguración del trayecto entre las dos metrópolis chinas, capitales respectivas de las provincias de Hubei y Cantón, y que se reduce en 7 horas respecto a los convoyes tradicionales.
Los billetes que se pusieron a la venta hace una semana para el trayecto inaugural se acabaron rápidamente a precios que van desde 110 dólares en primera clase a 52 para segunda.