Lisboa recibe a Merkel con un mordaz vídeo
El filme, que dura casi cinco minutos y según varios medios lusos no obtuvo los permisos para su exhibición publicitaria en Alemania.
Lisboa recibió hoy a la canciller alemana Angela Merkel con la exhibición por toda la ciudad de un mordaz vídeo dirigido a los alemanes en el que se explica la realidad portuguesa y se desmienten algunos mitos germanos sobre el país.
La grabación se reprodujo hoy en paneles audiovisuales que la asociación Turismo Lisboa tiene desplegados por varios puntos de la ciudad, según confirmaron a Efe fuentes municipales.
El filme, que dura casi cinco minutos y según varios medios lusos no obtuvo los permisos para su exhibición publicitaria en Alemania, acumula ya más de 150.000 visitas en Youtube.
Lleva por título "Ich bin ein Berliner" ("Yo soy berlinés"), parafraseando un famoso discurso pronunciado por el presidente de EEUU John Fitzgerald Kennedy en la actual capital germana en 1963, en plena "Guerra Fría".
La filmación repasa los esfuerzos de las tres décadas de democracia lusa, tras la dictadura de Antonio de Oliveira Salazar, para reducir el analfabetismo y la mortalidad infantil y llevar la esperanza de vida hasta los niveles de la media europea.
"Y sin plan Marshall", recuerda una voz en "off", en referencia a la ingente ayuda estadounidense que recibió Alemania tras la desaparición del régimen nazi.
El vídeo destaca también que los portugueses trabajan 38,9 horas por semana, frente a las 35,7 de los alemanes; que de media se jubilan a los 67 años, cinco más que sus socios germanos; y que disponen de 22 días de vacaciones, frente a los 24 de los trabajadores teutones.
Además, recalca que el sueldo medio de un portugués, que se sitúa en torno a los 17.000 euros anuales, es prácticamente la mitad que el de un alemán, y que paga más impuestos, sobre todo después de las últimas subidas aprobadas por el Gobierno conservador luso.
La filmación recuerda la batería de draconianos ajustes aprobados en Portugal durante los últimos dos años, la mayoría a instancias de la UE y el FMI a cambio de su rescate financiero, así como el incremento pronunciado del desempleo, hasta llegar al 16 %.