- 26 mil personas podrían estar participando del acto histórico
La imagen de monseñor Óscar Arnulfo Romero dirige su mirada hacia el oriente de la capital salvadoreña, su mano derecha alza una cruz y con la izquierda abraza una biblia contra su pecho.
La estatua está ubicada frente a la Plaza El Salvador del Mundo, donde se alza un monumento de 18 metros de alto con una columna que sostiene un globo terráqueo y culmina con la imagen del patrono del país, con una mano al cielo y la otra hacia la tierra.

El templete para la beatificación del arzobispo asesinado en 1980 está casi listo.
Algunos trabajadores afinan los últimos detalles en la plaza que albergará a los invitados especiales a la ceremonia celebrada por el prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos del Vaticano, cardenal Angelo Amato, y el arzobispo de San Salvador, monseñor Luis Escobar Alas.
Dentro de una urna, las autoridades eclesiales colocaron la reliquia de Romero: la camisa que usaba cuando recibió un tiro en el corazón mientras oficiaba misa el 24 de marzo de 1980.
Los feligreses participaron en una vigilia que comenzó con la procesión de la luz que salió desde la catedral de San Salvador, en el centro de la ciudad, y donde se encuentra la cripta con los restos de Romero, hasta los alrededores de la plaza ubicada en la zona norponiente de la capital en un recorrido de 4 kilómetros.
Para Daniel Portillo, de 27 años y miembro de una comunidad católica del sur de la capital, realizar la beatificación en la Plaza de El Salvador del Mundo es “darle la espalda al pueblo” que esperaba que fuera en la Plaza Cívica, frente a la catedral y que ha sido testigo de momentos importantes para el país, masacres o conmemoraciones.
Las autoridades esperan la participación de más de 260,000 personas en la plaza y sus alrededores, en un radio de 5.6 kilómetros cuadrados. En la zona han sido colocadas 27 pantallas gigantes con una distancia de dos a tres metros entre sí.
La policía informó que 3,700 agentes y soldados se encargarán de la seguridad del evento.
Las actividades comenzarán con una vigilia, y el acto de beatificación comenzará a las 10:00 de la mañana (hora local) y se dividirá en tres intervenciones del cardenal Amato: lectura de la carta que designa beato a monseñor Romero, pasar por incienso las reliquias del arzobispo asesinado y la homilía.
Los alrededores de la plaza amanecieron con centenares de vendedores de recuerdos: camisetas, llaveros, bolsas, brazaletes y tazas con precios promedio de entre $2.00 y $5.00.
También se venden copias de documentales y películas inspiradas en la vida de Romero.
Raúl Julia, hijo del actor del mismo nombre que representó al arzobispo en la película “Romero”, de 1989, dijo a The Associated Press que participará en el acto como invitado especial del Gobierno junto a los productores Lawrence Mortorff y Chris Donahue.
“Yo vi por primera vez a mi padre en el set de *Romero*, por eso monseñor Romero marcó mi vida”, expresó.
Las calles aledañas a la zona y fuera del perímetro de 5.6 kilómetros se han llenado de autobuses con peregrinaciones procedentes del interior del país y de Centroamérica.
El Ministerio de Turismo informó que 80% de los peregrinos ya se encuentran en el país y que los hoteles de la capital están ocupados en su totalidad.
Los miles de visitantes podrían generar ingresos por $31 millones.
Sellos conmemorativos
El Gobierno de El Salvador lanzó hoy una serie de sellos postales y un libro dedicados a monseñor Óscar Arnulfo Romero (1917-1980) para conmemorar la fecha de su beatificación, que se realizará hoy en la capital salvadoreña.
La emisión de sellos consta de 404,000 sellos con un valor de serie de $1.35 , y 1,600 sobres llamados “del primer día”, con cuatro estampillas diferentes, por valor de $3.00 cada uno.
El canciller salvadoreño, Hugo Martínez, quien presidió el acto de lanzamiento, destacó la importancia de “las muestras artísticas” en el momento histórico que vive el país.
Amato: En El Salvador Romero recuerda justicia, paz y reconciliación
El prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos agradeció la acogida.
El enviado especial del papa Francisco para la beatificación de monseñor Romero, el cardenal Angelo Amato, dijo que el mártir salvadoreño recuerda los valores de la justicia, la paz y la reconciliación del compromiso del bien común.
Amato, quien llegó al país con Vicenzo Paglia, postulante de la causa del mártir salvadoreño, aseguró que el motivo de su presencia es el reconocimiento solemne de la ceremonia de beatificación de la fe profunda, de la caridad heroica y de la esperanza viva de monseñor Romero como hijo y pastor de esta tierra.
El prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, que agradeció la acogida que El Salvador le dio como representante del santo padre, dijo que Romero es un auténtico testigo del evangelio.
Agregó que monseñor Romero es un hombre de valores que pueden ser compartidos, no solo por los cristianos, sino por todo hombre y mujer que trabaja por una sociedad mejor.
Entre la delegación salvadoreña que recibió a Amato estuvo el alcalde de San Salvador, Nayib Bukele, quien le entregó las llaves de la ciudad capitalina y un declaratorio de Huésped de Honor, como símbolo de hospitalidad.