El gobierno mexicano sigue atentamente un encuentro en que los rebeldes del EZLN van a proclamar el autogobierno en varios pueblos que controlan en Chiapas, en medio de llamados de políticos y analistas a aprovechar la coyuntura para retomar el diálogo de paz con el líder zapatista Marcos.
El secretario de Gobernación (Interior), Santiago Creel, dijo que las autoridades evalúan si el anuncio de Marcos de constituir "Juntas de Buen Gobierno" en los municipios indígenas de Chiapas están de acuerdo con las leyes federales y las de ese estado del sureste del país, fronterizo con Guatemala.
"Vamos a estudiar con detenimiento el planteamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) para llegar a conclusiones. No quiero anticiparme a ellas", enfatizó el funcionario en la noche del viernes.
Creel señaló que el gobierno del presidente Vicente Fox "desea que se cumpla el pie de la letra nuestra Constitución en materia de libertades y que podamos de esa forma, a través del ejercicio de libertades y no de la represión y no de la censura de ideas, poder garantizar la gobernabilidad democrática de este país".
Diversos analistas y políticos de tendencia conservadora han dicho que las "Juntas" suponen una forma de autogobierno que violaría la Constitución Federal y la del Estado de Chiapas.
Pero el secretario de Gobernación insistió en que las autoridades prefieren examinar "atentamente" el anuncio rebelde, que, según dijo, se deberá producir en un "ambiente de calma y tranquilidad" en la aldea chiapaneca de Oventic (unos 1,000 km al sureste de la capital mexicana).
La académica y experta en la guerrilla zapatista, Laura Romero, declaró a la AFP que no cree que la autonomía indígena suponga separatismo y llamó al Congreso y al Gobierno a adecuar la legislación a esa "realidad de hecho".
"Se pudiera pensar que los zapatistas plantean una organización al margen de la Constitución, pero no es así porque ellos sólo están ejerciendo un derecho universal para que se respete su cultura", manifestó.
"Los indígenas tienen razón en reclamar su derecho a organizarse y la Constitución no consagra tal derecho, por lo que debe modificarse", agregó.
Romero y otros analistas indicaron que el gobierno debería aprovechar la "coyuntura de Oventic" para emitir leyes que garanticen efectivamente los derechos y la cultura de los indígenas, así como para retomar el diálogo de paz con los rebeldes. Mientras, la comandancia del EZLN denunció ayer en Oventic que el Gobierno interfirió la primera transmisión de su emisora Radio Insurgente.
Tras de más de cuatro horas de espera, el comandante Tacho se presentó ante las miles de personas que acudieron a Oventic, para anunciar que el subcomandante Marcos, líder del EZLN, no pudo acudir al evento "porque se enfermó de la panza de tanto reír".
Sin embargo, Tacho reprodujo la grabación del primer programa de Radio Insurgente, conducido por Marcos, y que, según el EZLN, no pudo transmitirse porque la señal fue interferida por el Gobierno.