Los restos mortales del mariscal Jefe del Ejército italiano Daniele Paladini, de 35 años, muerto hace dos días en un atentado perpetrado en las afueras de Kabul, en el que también fallecieron seis niños afganos, llegaron esta madrugada a Roma.
El cadáver fue trasladado desde Kabul hasta la capital italiana en un avión C-130 del Ejército italiano, que aterrizó en el aeropuerto militar de Ciampino pocos minutos antes de las 02.00 hora local de hoy (01.00 GMT).
En el aeropuerto, esperaban el ministro de Defensa, Arturo Parisi; el jefe de Estado Mayor de la Defensa, almirante Giampaolo Di Paola; el jefe del Estado Mayor del Ejército, Fabrizio Castagnetti; su viuda, Alessandra Rizzi, un hermano del fallecido y un cuñado.
El féretro con los restos del militar fue llevado hasta el hospital militar del Celio, donde en las próximas horas le practicarán la autopsia.
Los funerales se celebrarán presumiblemente el próximo miércoles en la ciudad norteña de Novi, donde vivía con su esposa y una hija de seis años.
El cuerpo de Paladini llegó un día después de que fueran trasladados a Roma los otros tres militares italianos que resultaron heridos en el atentado, el capitán Salvatore Di Bartolo, herido en la cara; el capitán Stefano Ferrari, en una pierna, y el cabo primero Adnrea Bariani, herido en un brazo.
Los tres militares se encuentran ingresados en el Hospital Militar del Celio y sus vidas no corren peligro.
El atentado ocurrió en el Valle de Pagman, unos 15 kilómetros al noroeste de Kabul, a las 05.22 horas GMT del pasado sábado, cuando un kamikaze hizo estallar los explosivos que llevaba adheridos mientras se celebraba la ceremonia de entrega a la población de un puente construido por el Ejército italiano.
Además del militar italiano, que pertenecía al segundo regimiento Pontieri" (ingenieros) de Piacenza, también murieron seis niños y varios adultos afganos.
Los talibanes se ha atribuido el atentado y, según dijo un portavoz a un diario italiano, seguirán atacando al contingente enviado por Roma a Afganistán.
El portavoz talibán Kari Yusuf Ahmadi manifestó que, a ellos, no les interesa "si distribuyen (los militares italianos) limosna o disparan. Son aliados de los (norte)americanos y por lo tanto invasores".
El talibán agregó que los militares italianos "se deben marchar" y que "cuanto antes lo entiendan, mejor".
Por su parte, el presidente del Gobierno italiano, Romano Prodi, dijo que el asesinato de Paladini "no pone en tela de juicio" la presencia italiana en la misión de paz de la ONU en Afganistán.
"No se discute nuestra presencia en la misión de paz. Estas misiones son examinadas y discutidas en el ámbito de la política general y no según casos individuales o luctuosos", afirmó Prodi.
Italia tiene desplazados en Afganistán 2.300 militares, repartidos entre la capital Kabul y la provincia de Herat.
Estas tropas forman parte de la Fuerza de Asistencia para la Seguridad (ISAF) en Afganistán.