El grupo llegó al aeropuerto internacional de Incheon, en la capital surcoreana, en un vuelo de las aerolíneas de Corea del Sur.
¡"Siento mucho por haber preocupado al pueblo surcoreano y al Gobierno. Tenemos gran deuda con la patria y al pueblo surcoreano¡", dijo Yoo Kyong-shik, de 55 años.
En un comunicado leído Yoo agradeció al Gobierno por los esfuerzos para la puesta en libertad de los rehenes.
El grupo fue trasladado a un hospital privado ubicado en las afueras de Seúl, donde se reunirán con sus familiares.
Los 19 surcoreanos formaban parte de un grupo de 23 misioneros cristianos secuestados el 19 de julio cuando viajaban en autobús por la carretera entre Kabul y Kandahar.
Dos rehenes varones fueron ejecutados al cabo de unos días, después de que el Gobierno afgano se negara a la exigencia del grupo insurgente de excarcelar a los presos talibanes.
Posteriormente, dos mujeres de salud delicada fueron liberadas el 11 de agosto tras las primeras negociaciones directas entre representantes de Seúl y los talibanes, hace tres semanas.
Seúl aseguró que las condiciones de la liberación de los 19 secuestrados fueron la retirada este año de sus 200 militares desplegados en Afganistán y la suspensión de las actividades misioneras en el país islámico.
19 de julio. Los insurgentes talibanes secuestran a 23 misioneros cristianos surcoreanos, en su mayoría mujeres.
21 de julio. El Gobierno surcoreano insta a los talibanes a liberar a los secuestrados y dice que retirará sus tropas de Afganistán a finales de este año.
24 de julio. Los secuestradores piden $100,000 a cambio de permitir que los rehenes hablen por teléfono con una delegación surcoreana que acude a Afganistán para negociar su liberación.
28 de agosto. Los secuestradores y la delegación de Seúl alcanzan un acuerdo para liberar a surcoreanos.