Una pareja de jóvenes argentinos cerró en México un periplo de 26,000 kilómetros a bordo de una furgoneta en el que han llevado el cine de su país a lugares remotos de América Latina, en los cuales no existen salas de proyección.
El material para esta misión se redujo a un equipo de sonido, compuesto por altoparlantes, un proyector digital, un sistema de DVD y otro VHS, un generador eléctrico portátil y dos pantallas, explicó una de las protagonistas del viaje, Inés Kracht.
Inés y su novio Alex Sly, han dedicado el año 2008 al proyecto.