El volcán chileno Calbuco puede volver a entrar en erupción, pero el peligro inmediato para los miles de personas que viven en sus cercanías son las esperadas lluvias que aumentarán el peso de los miles de toneladas de cenizas que arrojó el coloso.
Pobladores y militares trabajan en el despeje de parte de las 210,000 toneladas de cenizas que el volcán ha arrojado desde el miércoles pasado.

En su último informe, el Servicio Nacional de Minería y Geología señaló que sigue la actividad “que podría ser precursora de procesos magmáticos asociados a la emisión de flujos de lava” y recomendó mantener la zona de exclusión de 20 kilómetros en torno al Calbuco.
Parte de las 4,500 personas que por algunas horas diarias tienen permiso para acercarse a sus poblados colaboran con los policías y militares en el despeje de las cenizas que cubren sus casas, calles y praderas.
La urgencia responde a informes meteorológicos que pronosticaron unos pocos milímetros de lluvias ayer por la noche y precipitaciones abundantes hacia el fin de semana.
“El material, con las lluvias, se va a solidificar. El apuro es sacar todo esto antes de las lluvias porque si llueve, el material absorbe el agua, aumenta el peso y se caen los techos, se cae todo”, dijo Víctor Toledo, un promotor turístico de Ensenada, la primera localidad en ser evacuada.
Las autoridades están centradas en el despeje de cenizas de pueblos y cauces de ríos por temor a que la lluvia las transforme en aluviones que ocasionen más daños.
El académico especialista en volcanes de la Universidad de Concepción, José Luis Palma, declaró que “por lo general, los lahares (aluviones) que se generan en las proximidades de los volcanes tienen mucha carga sólida y pueden transportar rocas de gran tamaño, lo que provoca que el impacto de ellos sea muy grande”.
Toledo anticipó que “las consecuencias económicas y sociales que se vienen son muy duras. Cuando esto pase y volvamos a casa, la situación va a ser compleja para la gente que sobrevive de agricultura de pequeña escala”.
Chile no escatimará en ayuda para los afectados
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, aseguró que su gobierno no va a escatimar esfuerzos para ayudar a los afectados por la erupción del volcán Calbuco, cuyas cenizas están causando importantes pérdidas materiales a los pobladores y las industrias de la zona.
El compromiso de nuestro gobierno es mantenernos no solo preocupados, sino ocupados en resolver las necesidades, de manera de que puedan retomar y normalizar sus vidas lo antes posible, informó Bachelet en el palacio de La Moneda.
El pasado miércoles, el volcán Calbuco hizo erupción, tras 42 años de permanecer en estado latente, lo cual motivó la evacuación de unas 6,400 personas que habitaban en las cercanías.