Las fuertes lluvias que desde el mes pasado afectan a los estados del norte y nordeste de Brasil han dejado 38 muertos, 800 mil damnificados, cerca de 482 millones de dólares en pérdidas y mantienen a 207 ciudades en situación de emergencia, dijo ayer el Gobierno.
Toda la región norte de Brasil continúa en alerta debido a que las previsiones meteorológicas indican que las lluvias podrán continuar en los próximos días.
El ministro de Integración Nacional, Geddel Vieira Lima, dijo: "Es necesario esperar a que disminuyan las aguas para que se pueda hacer el diagnóstico de los costes".