Las graves inundaciones que asolan a China desde el 8 de junio afectaron a un gran número de provincias de la parte sur del país y durante los últimos días causaron 550 muertos, indicaron ayer fuentes oficiales.
Las lluvias torrenciales que también afectaron la parte meridional de la provincia norteña de Shaanxi del 8 al 10 de junio dejaron un saldo de 152 muertos confirmados. Unas 300 personas desaparecidas "no deberían ser halladas vivas", según el China Daily, que cita a autoridades provinciales.