Investigadores de dos universidades de Canadá y Estados Unidos han logrado que unas ratas se comporten como drogadictos con sólo inyectar en su cerebro una proteína que segrega naturalmente el organismo.
El experimento, que se publica en la revista Science, es "un paso importante" para entender los mecanismos biológicos involucrados en la drogodependencia, según dijo el autor principal del estudio, el neurobiólogo mexicano Héctor Vargas-Pérez, de la Universidad de Toronto.
Cuando alguien se vuelve dependiente de las drogas, el centro de placer de su cerebro es "secuestrado" y se trastorna el funcionamiento normal de sus circuitos de recompensa.
Ahora se ha comprobado que una proteína natural es responsable de ese cambio de un estado no dependiente a un estado dependiente de los opiáceos, morfina y heroína.