Corrían los años sesenta y Londres vivía una revolución social y cultural que la convertía en capital mundial de las últimas tendencias, con la música de los Beatles y los Rolling Stones, el pop y la minifalda.
Ahora, el Museo Victoria & Albert, uno de los más importantes de artes aplicadas del mundo, celebra con dos exposiciones el conocido como "Swinging London", la capital alegre y divertida de esa década.