La estadounidense Lori Berenson, cuya libertad condicional es hoy evaluada en apelación por un tribunal peruano, pidió perdón a los peruanos e hizo mención expresa de arrepentimiento por haber colaborado con un grupo terrorista, delito por el que cumplió 15 años de cárcel.
La Sala Penal Nacional, que ve delitos de terrorismo, evalúa esta mañana la libertad condicional concedida el pasado mayo por una juez en primera instancia, después de que Berenson cumpliera las tres cuartas partes de la pena de 20 años a que fue condenada.
Berenson había solicitado derecho a la palabra para dejar clara cuál era su actitud, después de que el Procurador Especial para el terrorismo, Julio Galindo, pusiera en duda públicamente su arrepentimiento en una rueda de prensa el pasado viernes.
La estadounidense dejó claro ante todo que ella nunca se vio implicada en delitos de sangre y no fue dirigente y ni siquiera militante del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru, sino que fue condenada por "colaboración" con ellos.
"Si mi participación contribuyó a la violencia en la sociedad, lo lamento profundamente y me arrepiento de ello. Si he hecho un daño al país, lo lamento y me arrepiento de ello. A las personas que se hayan podido sentir afectadas por mis palabras o mis actos les pido perdón", dijo Berenson de forma explícita ante el juez.
La estadounidense dijo comprender "que existe un rechazo" en la sociedad peruana hacia su persona, pero insistió: "Yo no soy un peligro para nadie", después de dejar claro que su prioridad en esta vida es ocuparse de la crianza de su hijo, de un año de edad.
La Sala Penal Nacional escuchará hoy los argumentos de la defensa de Berenson y de la Procuraduría, y tras ello su caso quedará listo para un veredicto, que en este caso ya es inapelable.