Hay tres rubros, según las estadísticas del ente multinacional, que reflejan, claramente, el encarecimiento visto en 2007: los cereales, con un alza de 41%; aceites vegetales, 60%; y productos lácteos, 83%.
La tendencia no ha retrocedido, y más bien parece acelerarse. Entre marzo de 2008 y el mismo mes del año pasado, el valor de venta del trigo (materia prima para el pan, entre otros) se disparó 130%.
De acuerdo a los informes preparados por técnicos de la FAO, el encarecimiento de los alimentos en el mundo se debe a variaciones significativas en la oferta de los rubros, así como a cambios en la demanda de los mismos.