Los candidatos a la presidencia de Bolivia, entre ellos el actual gobernante, Evo Morales, y varios centenares de ciudadanos vulneraron ayer las prohibiciones previas a los comicios generales de mañana dictadas por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), como la ley seca o el silencio electoral.
Morales apareció en un acto en la región amazónica de Pando e hizo un discurso de seis minutos transmitido por los medios estatales, con lo que incumplió su compromiso de acatar la normativa de silencio electoral, obligatoria para los candidatos opositores.
Aunque Morales no está obligado a respetar esa regla por su condición de presidente, el Gobierno anunció hace dos días que no aparecería en actos oficiales antes de la votación de mañana, tras una exhortación de las autoridades electorales.
Morales, al que las encuestas dan como favorito con un 59% para ganar un tercer mandato, acudió al acto de conmemoración de la batalla de Bahía, ocurrida en 1902 contra tropas brasileñas que invadieron el territorio boliviano.
En su discurso volvió a aludir a la invasión del continente con fines de dominación hace más de 500 años, la resistencia contra el colonialismo y el desarrollo igualitario de las regiones de Bolivia.
Concluyó su alocución convocando a los bolivianos a participar en las elecciones de mañana, para demostrar al mundo que Bolivia es un país que elige democráticamente a sus autoridades.
Uno de los vocales electorales, Ramiro Paredes, comentó que no había escuchado la intervención de Morales y que habría que analizar el contexto en el que apareció y el contenido de su discurso para pronunciarse sobre si violó el silencio electoral.
En cifras
- 6 millones de bolivianos concurrirán a las urnas en Bolivia y en otros 33 países.
- 5 años gobernará el próximo presidente de Bolivia.