Enchiladas y tamales forman parte del menú navideño del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que junto a su familia más cercana pasa estas señaladas fechas en el retiro de Camp David (Maryland).
La inclusión en el menú de Nochebuena de esos platos de raíz mexicana y consumo reiterado en Texas es obra de la primera dama, Laura Bush, para quien supone una tradición desde sus años infantiles en el estado del que su esposo fue gobernador y que lo catapultó a la Casa Blanca.
En la residencia de descanso presidencial, le acompañan su esposa y sus hijas mellizas Jenna y Barbara, que este año no han cumplido la tradición de decorar el árbol de Navidad, debido a que estudian en las universidades de Texas y Yale, respectivamente. El presidente ha prohibido a su familia que abra los regalos antes de la mañana del día de Navidad.