El consumo de garbanzos, en Oriente Medio cocinados como un potaje popular llamado "húmus", produce una buena sensación y hasta la felicidad a quienes lo ingieren, según un estudio de investigadores israelíes.
Los consumidores no pueden explicar el estado de bienestar que les causa un plato de "húmus" regado con aceite de oliva y salpicado con pimentón, pero ahora se sabe por qué, dijo el arqueólogo Abi Gofer, que participó en la investigación junto con otros tres científicos.
La causa de esa sensación es que contiene triptofen que produce serotonina.