Los gobiernos y la sociedad en general no le están prestando al tema del VIH/SIDA la importancia debida, y solo será posible combatir esta pandemia con el involucramiento de todos.
La falta de inversiones adecuadas en el sector salud es la principal falla de los que tienen que tomar decisiones. El estigma y la discriminación son los peores errores que comete una sociedad que se siente exenta del contagio, cuando la realidad y las evidencias dicen lo contrario.
Eliminar las barreras y cumplir con la responsabilidad son dos de los grandes desafíos que tiene el mundo, de acuerdo con los resúmenes de la XVII Conferencia Internacional del SIDA que se celebró en la Ciudad de México.
Se pronostica que hacia el 2015 haya 60 millones de infecciones, la mitad de las cuales pueden evitarse si se expanden las estrategias de prevención científicamente comprobadas.
Esa prevención es urgente porque, según Anthony Fauci, especialista del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, sólo ha sido posible alcanzar con tratamiento antirretroviral al 30% de las personas que lo requieren.
Actualmente hay 33 millones de personas viviendo con VIH/SIDA; cada día más de 6,800 se infectan y más de 5,700 mueren a causa de alguna enfermedad relacionada con el SIDA.
Fauci admite que es muy improbable que exista la logística y la capacidad financiera para abarcar y tratar de por vida a todas las personas que requieren terapia antirretroviral.
Lograr encontrar algún tipo de cura y no solo seguir estrategias de supresión viral y manejo del padecimiento fueron algunas de las directrices que recomendó para las investigaciones sobre VIH/SIDA.
Con relación al desarrollo de vacunas, consideró que se deben buscar nuevos enfoques en la investigación debido a las características propias del virus.
La inversión mundial en investigación de vacunas contra el VIH en el 2006 fue de 933 millones de dólares. No hubo ningún resultado concreto y el pronóstico de los científicos es que todavía tengan que pasar algunos años antes de la obtención de una vacuna exitosa.
Un error costoso.
Solo el 1% de las personas que viven con VIH/SIDA ha sido seleccionada para las pruebas de tuberculosis, según la Organización Mundial de la Salud.
Hay evidencias de que la mitad de las personas con VIH/SIDA en África desarrollan tuberculosis, una enfermedad que se convierte en una sentencia de muerte.
Los antirretrovirales son insuficientes para proteger contra la tuberculosis y ninguno de los tres financiadores principales de los programas de VIH/SIDA ha querido incluir el acceso universal a las pruebas en los programas que financian. Estos financiadores son el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria; PEPFAR y el Banco Mundial.
Y un número significativo de personas que viven con VIH/SIDA van a morir en unos meses del desarrollo de tuberculosis activa si no reciben tratamiento adecuado.