Charles E. Robison, jefe de Tecnología de la Unidad de Delitos Informáticos, alegó que la PTJ posee información proveniente del extranjero que señala la participación de panameños en foros de pornografía infantil.
Además, reveló que existe una investigación en donde la fuente de las imágenes pornográficas con menores se originó aquí en Panamá.
Las investigaciones indican que se hace necesario establecer regulaciones más estrictas para impedir su proliferación.
El problema surgido con este tipo de actividad delictiva aquí, es que no existía un organismo dedicado a esta clase de investigaciones y la legislación no se encuentra definida.
De acuerdo con el funcionario, esto ha permitido que en muchas ocasiones, quienes realizan estas actividades queden impunes.
Consideró que existe desconocimiento por parte del público que acceder a sitios con pornografía infantil es un delito.
Sin embargo, este desconocimiento no exime de responsabilidad penal y quien sea detectado es esta actividad será procesado ante los tribunales.
De hecho es necesario establecer un mecanismo legal que permita ejercer un control de los denominados "café internet", debido a que allí no hay una regulación sobre quién utilizó determinada máquina.
Estos lugares se pueden utilizar para mantener contactos con sitios en donde se emplean menores para actividades de pornografía y no se les puede controlar.
Aquí es necesario aplicar algún tipo de legislación en donde se pueda ubicar al responsable de este tipo de actividades, sin que el propietario del negocio resulte responsable.
Enfatizó que la PTJ trabaja en una iniciativa legislativa para la regulación de estas actividades, que pueden poner en peligro a niños y niñas.
También advirtió sobre la necesidad de la vigilancia del cumplimiento de la ley.