Científicos españoles han descubierto que los frentes oceánicos originados por la mezcla de aguas de distinta densidad, constituyen barreras naturales que aislan genéticamente las poblaciones de peces, un hallazgo que ayudará a determinar la demarcación de áreas marinas protegidas.
El descubrimiento forma parte del estudio realizado por miembros del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Barcelona.