Los partidos tradicionales de Honduras, el Nacional y el Liberal, expresaron hoy su rechazo a una Asamblea Constituyente en el país, lo que exigen seguidores del ex presidente Manuel Zelaya, derrocado el 28 de junio de 2009.
El presidente del Partido Nacional y alcalde de Tegucigalpa, Ricardo Álvarez, dijo tras una reunión entre dirigentes de esa organización política y el presidente hondureño, Porfirio Lobo, que ellos solo apoyan reformas a las figuras de referéndum y plebiscito establecidas en la Constitución.
Álvarez indicó que el Partido Nacional respalda consultas populares, siempre y cuando beneficien al pueblo, que, en su opinión, es el que debe decidir.
"Queremos que el pueblo decida y para ello queremos profundas reformas al artículo 5 constitucional (que prohíbe desbloquear ciertas disposiciones) y que la reforma se haga después de haber escuchado al pueblo", añadió el presidente del Partido Nacional, conservador al igual que el Partido Liberal.
La reunión por separado entre Lobo y los dirigentes de los partidos Nacional, en el poder, y Liberal, primera fuerza de oposición, se enmarca en el diálogo con diversos sectores que el gobernante hondureño inició el lunes pasado.
En términos similares se manifestaron los representantes del Partido Liberal, al que pertenece Zelaya y que tras el golpe de Estado se dividió entre los que respaldaron el derrocamiento y los "Liberales en resistencia".
El presidente de esa formación, Elvin Santos, también dijo que respaldan las consultas al pueblo, pero en el marco de la ley.
Otro representante liberal que acompañó a Santos, Juan Carlos Barrientos, agregó que "al pueblo debe consultársele sin ningún miedo" y que ellos están dispuestos a apoyar una "flexibilización" del plebiscito.
"Podríamos apoyar una flexibilización de lo que es el proceso del plebiscito", agregó Barrientos.
El artículo 5 de la Constitución establece que "no serán objeto de referéndum o plebiscito los proyectos orientados a reformar el artículo 374" de la Constitución.
Dicho artículo señala, entre otras cosas, que no podrán reformarse, "en ningún caso", aquellos artículos que se refieren a la forma de Gobierno, al territorio nacional, al período presidencial (de cuatro años) y a la prohibición para ser nuevamente presidente del país quien lo haya sido bajo cualquier título.
En Honduras, país que retornó a la democracia en 1980 tras casi dos décadas de regímenes militares, no se permite la reelección presidencial.
Lobo, quien ha dicho que se está limitando a escuchar a sus invitados, también recibió ayer a los representantes de los partidos minoritarios Democracia Cristiana e Innovación y Unidad-Social Demócrata, cuyos líderes también se pronunciaron a favor de reformas al plebiscito y el referéndum.
De los cinco partidos que tienen representación en el Parlamento, solamente Unificación Democrática, de izquierda, no atendió la invitación para ayer que le hizo Lobo, quien además ha convocado a las iglesias y otros sectores sociales a favor y en contra del golpe de Estado.
El Frente Nacional de Resistencia Popular, que además exige el regreso al país de Zelaya, quien reside desde el 27 de enero pasado en la República Dominicana, decidirá en la segunda quincena de octubre si acepta la invitación de Lobo, a quien no reconoce como presidente.