Entre los Quince toma fuerza la postura de algunos socios comunitarios favorables a ofrecer a Turquía una fecha concreta para el comienzo de negociaciones de adhesión en un plazo de tiempo "razonable" cifrado en dos años y medio, según se desprendió ayer de círculos comunitarios en Bruselas.
Según explicó el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Joschka Fischer, los Quince han mostrado su amplio apoyo a la propuesta franco-germana para ofrecer a Turquía la fecha del 1 de julio de 2005 para comenzar negociaciones de adhesión a condición de que cumpla determinados criterios políticos que reclama Bruselas.
En esta dirección se mueven en estos momentos "la inmensa mayoría" de los países miembros de la Unión, aseguró Fischer. Incluso las capitales comunitarias más reacias a la adhesión de Turquía han apoyado la propuesta franco-germana y "nadie rechazó" la posibilidad de la futura incorporación de Turquía a la UE, subrayó.
Algunos Estados miembros apostaban por ofrecer a Ankara una fecha más temprana para el inicio de las negociaciones de adhesión, entre ellos España, Italia, Grecia y Gran Bretaña. Entre los más escépticos figuran las naciones escandinava, Suecia, Noruega y Dinamarca, y Austria.
El gobierno del presidente estadounidense, George W. Bush, ha aumentado la presión para lograr un cambio en Cuba y se ha comprometido a mantener el embargo sobre la isla, en vigor desde hace más de 40 años.
En tanto, diversas organizaciones humanitarias criticaron los abusos a la dignidad humana supuestamente cometidos por el Gobierno de EU, con motivo de la celebración ayer del Día Internacional de los Derechos Humanos.
La lista de abusos denunciados incluye el encarcelamiento indefinido de casi 600 talibanes en la base naval estadounidense de Guantánamo (Cuba), la presunta violación de los derechos a las personas detenidas en EU en relación con el terrorismo y las frecuentes ejecuciones de prisioneros condenados a muerte.
"El Gobierno ha realizado acrobacias judiciales para mantener a los prisioneros en Guantánamo y negarles la protección de leyes humanitarias básicas", declaró a EFE David Danzig, portavoz del Comité de Abogados pro Derechos Humanos.
EU ha declarado que los prisioneros recluídos en su base naval de Guantánamo son "combatientes enemigos" y no prisioneros de guerra, alegando que la ley internacional no los protege, como tampoco lo hace la legislación estadounidense.
La mayoría de ellos fueron capturados durante la guerra en Afganistán, en respuesta a los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington.
Según la Convención de Ginebra, todo detenido en un campo de batalla tiene derecho a una audiencia judicial frente a una autoridad independiente en la que se decida si fue miembro del ejército enemigo y, por tanto, debería ser tratado como prisionero de guerra, o si cometió crímenes por los que pueda ser juzgado.
"El problema es cuál es el punto final de la detención", declaró el portavoz de Human Rights Watch.
Al cesar las hostilidades en el conflicto en el que fueron capturados, todo prisionero de guerra debe ser liberado o acusado de un crimen y juzgado, según la Convención de Ginebra.
No obstante, la guerra contra el terrorismo es un enfrentamiento sin un final definido, por ello, no está claro cuándo serán puestos en libertad los detenidos en Guantánamo. EU sólo ha liberado a cuatro prisioneros.