En los últimos tres meses, diversos medios de comunicación dieron a conocer al mundo la noticia de que en Argentina se estaban rifando cirugías estéticas en discotecas. Una nueva forma de atraer clientela.
El primer local bailable en realizar el sorteo de implantes mamarios fue en la provincia de La Rioja, posteriormente la nueva tendencia de mercadeo causó revuelo en las provincias de San Juan, Córdoba y Buenos Aires.
Las asistentes al comprar el boleto recibían un número con el que si deseaban participaban del peculiar sorteo.
Desde ese momento, profesionales de la salud pusieron el grito al cielo y plantearon que la estrategia de "marketing" no era ética.
Francisco Famá -cirujano y vocero de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica- fue tajante al expresar a la BBC : "No lo vemos como correcto. No se pueden sortear intervenciones quirúrgicas como si fueran electrodomésticos".
Para Famá, "se trataba de una cuestión festiva que estaba lejos de tratamiento serio que requería una intervención quirúrgica".
"Consideramos que desde el punto de vista ético, ofrecer como premio una intervención quirúrgica no es correcto, porque el paciente no tiene la posibilidad de entablar una correcta relación con el médico y porque no sabemos quién es el médico que va a participar en esta promoción".
A los días, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires prohibió rifar en discotecas cirugías de implantes de senos.
Paradójicamente, Jorge Robador, el ex intendente de la localidad riojana de Chilecito, anunció que vendería unos bonos como contribución para financiar su campaña. El premio: una cirugía de implante de mamas.
Robador, miembro de la agrupación justicialista "Con el corazón en la gente", vendió entre los vecinos de su pueblo un bono por valor de unos diez dólares, cuyo premio es "una cirugía estética de senos o su valor en pesos".
El político de singular apellido ya anunció que estos bonos de contribución estarían a disposición de la comunidad; sin embargo, la rifa no prosperó.
En tanto, dos proyectos de ley ingresaron a la legislatura provincial para prohibir estas iniciativas.
Cabe mencionar que Argentina es el país de América Latina donde se realizan más cirugías de aumento de busto, y es el quinto a nivel mundial. La edad promedio de las pacientes que se hacen esta operación es de 25 años.
Una moda con efecto multiplicador.
Luego de todo el alboroto que causaron los curiosos sorteos en Argentina. Aún así, Chile decidió copiar este ejemplo, es por esto que el pasado 29 de noviembre en el Teatro Caupolicán se realizó un evento llamado "Silicon Party", cuya atracción principal fue "el sorteo a las asistentes de cirugía de aumento de mamas.
De acuerdo con el comunicado, este evento era "100 por ciento legal" e incluso anunciaba que contaba con el respaldo del doctor Miguel Altura Montenegro, uno de los miembros de la sociedad chilena de cirugía plástica reconstructiva.
Los organizadores crearon la web http://www.siliconparty.cl/index2.html en donde invitan a las mujeres a disfrutar y divertirse junto a sus amigas. Asimismo, a compartir una noche llena de glamur, moda y regalos.
Chile no cuenta con una legislación que prohíba la promoción de cirugías estéticas a personas que no pertenezcan al gremio médico.
Otros países en donde se han puesto de moda las cirugías son España y Alemania.
Y es que una famosa discoteca española sorteó este 5 de diciembre entre los asistentes al local, una operación de aumento de pecho valorada en unos 5,600 dólares, dijo a EFE su gerente, Carlos Monsell.
La operación será llevada a cabo por un "prestigioso" cirujano de Valencia; en el este de España está ubicada la discoteca "Pachá", dijo Monsell.
En el caso de que la persona a la que le toque el sorteo prefiera someterse a otro tipo de operación estética, podrá cambiar el aumento de pecho por otra intervención, como la fotodepilación o inyecciones de bótox, añadió.
En Alemania, para ser más exactos en la ciudad de Celle (norte del país), se llevó a cabo un concurso similar.
La discoteca Inkognito publicó en la Internet su convocatoria, en la que invitaba a las aspirantes, mayores de 21 años, a enviar su foto y participar en el sorteo de un viaje a Polonia en limusina para someterse a la operación.
Punto de vista ético
De acuerdo con el cirujano plástico Ricardo Díaz Guillén, cualquier persona califica para someterse a una operación para mejorar algún defecto que presente o si quiere corregir pequeñas imperfecciones de alguna parte del cuerpo. No obstante, enfatizó que antes de cualquier intervención se debe valorar su estado de salud.
Actualmente, en Panamá la cirugía plástica de mayor demanda es la de aumento de senos, seguida de la lipoescultura. La mayoría de estas intervenciones son solicitadas por mujeres jóvenes y en algunas ocasiones por hombres.
Guillén se mostró en desacuerdo con aquellos eventos en donde se rifan implantes de senos, que se han puesto de moda en varios países de Suramérica, ya que esto desvirtúa los principios éticos de los cirujanos plásticos.