Un nuevo paso en la investigación contra la obesidad ha revelado que la formación de los tejidos adiposos de los mamíferos -blancos y marrones- depende de células diferentes, informó la revista científica "Nature".
El tejido adiposo que está localizado primariamente entre la piel, pero también se lo puede ubicar alrededor de los órganos internos, es fuente de vida para el ser humano y los mamíferos en general.
Su función es esencial tanto para controlar el balance energético (el tejido blanco) como para regular la temperatura corporal (el tejido marrón).
Pero desde hace tiempo se estudia el tejido adiposo por la posibilidad de causar obesidad en ciertos perfiles de pacientes que padecen sobrepeso.