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Los teléfonos inteligentes aumentan los malos modales

El iPhone y el BlackBerry eran hasta hace unos años propiedad de unos pocos altos cargos, pero hoy son aparatos electrónicos frecuentes y su presencia en reuniones de trabajo se ha convertido en algo habitual.


L a tecnología ha promovido una mayor informalidad y relajamiento de las buenas costumbres y modales que se deben tener durante una reunión de trabajo entre empresarios e incluso ministros y presidentes.

El iPhone, el BlackBerry y otros teléfonos inteligentes eran hasta hace unos años propiedad de unos pocos altos cargos, pero hoy son aparatos electrónicos frecuentes y su presencia en reuniones de trabajo se ha convertido en algo habitual.

Roberto Zúñiga, quien por más de 20 años ha laborado como funcionario de ceremonial y protocolo del Estado, señaló que esta situación se ha vuelto muy frecuente y que ocasiona serios contratiempos y situaciones incómodas.

 

Zúñiga reconoció que en medio de importantes reuniones funcionarios y empresarios teclean constantemente en su BlackBerry, respondiendo a mensajes supuestamente tan trascendentes que no pueden esperar.

De acuerdo con el experto, esto se convierte en una falta de respeto para los participantes de la reunión, ya que se deja de prestar atención en lo que se está discutiendo para responder llamadas y enviar un correo electrónico.

El problema es que, en ocasiones, el ejecutivo está simplemente contestando email de amigos, “tiwetteando” actualizando su perfil en Facebook o jugando a algún video juego online.

 

Para Zúñiga, no se puede negar la tremenda utilidad de las nuevas tecnologías que nos permiten tener una comunicación casi permanente, pero estimó que es necesario establecer normas para su utilización en actividades de negocios o del sector gubernamental.

Hay quienes defienden estas herramientas de trabajo bajo el argumento de que pueden servir para tomar notas, hacer comentarios o buscar información relevante para la reunión y añaden que, si se quiere triunfar hoy en los negocios, hay que estar localizable.

A fin de cuentas, en algunos ámbitos todos tienen BlackBerry, por lo que se espera de ellos disponibilidad total.

 

Según una encuesta de Yahoo HotJobs, la página de búsqueda de empleo y recursos humanos de este portal, una tercera parte de los trabajadores estadounidenses reconocen consultar frecuentemente sus emails en la BlackBerry durante reuniones de trabajo.

Nancy Flynn, directora del instituto epolicy y experta en etiqueta en el uso de nuevas tecnologías opina que, por mucho que confiemos en nuestra capacidad para compaginar tareas, el uso del móvil durante reuniones es un motivo de distracción. "Si estás ocupado con la BlackBerry no estás prestando atención", dijo Flynn, y recordó que, cuando los teléfonos móviles no eran algo frecuente, no pasaba nada por esperar hasta el final de una reunión para chequear el contestador automático.

"Escribir mensajes en el móvil durante una reunión de trabajo distrae y es una falta de respeto" al resto de los asistentes, opinó Flynn. "Es igual que estar hablando con la persona de al lado".

 

Esta experta en buenos modales recomienda a las empresas que "establezcan estrictas normas escritas" sobre el uso de la BlackBerry y otros teléfonos inteligentes en horas de trabajo y que no se contesten emails o llamadas salvo en caso de emergencia real.

Estas reglas deberían abarcar no sólo las reuniones, sino todo el entorno laboral, añade.

Cada vez es más frecuente, por ejemplo, que indiscretas fotos o videos tomados con el móvil durante fiestas de empresas acaben en lugares como Facebook, algo que todo directivo querría evitar.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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