Bomberos que combaten un incendio en las colinas al este de Los Ángeles, en Estados Unidos, esperaban sacar ventaja de una breve pausa en los fuertes y cálidos vientos que pusieron al fuego en la senda de más de 1,500 hogares.
Mientras, los vientos que alcanzaron rachas superiores a 120 kilómetros por hora se redujeron el miércoles, se cancelaron las órdenes de evacuación obligatoria de 1,650 casas. El pronóstico indica que los vientos regresarán, lo que llevó a las autoridades a ordenar que cuatro escuelas continúen cerradas.