Arqueólogos, la iglesia Ortodoxa y funcionarios gubernamentales griegos coincidieron en Atenas en la necesidad de aumentar la cooperación para combatir efectivamente el contrabando de reliquias eclesiásticas.
En el simposio protección contra el robo y el comercio ilegal de la herencia cultural eclesiástica y de naufragios iniciado en Atenas, se constató que el interés principal de los saqueadores de antigüedades se centra en el robo de iconos y objetos religiosos en iglesias en lugares aislados.
Según el arqueólogo Vasilis Sakeliadis, del ministerio de Cultura, de un total de 1.352 objetos robados desde 1967 hasta hoy, 1.083 procedían de iglesias o monasterios y la mayoría eran iconos.
Los robos abundan en otoño e invierno y se descubren por la policía en los meses de verano.