El presidente electo de Paraguay, Fernando Lugo, se encuentra atrapado entre el amor que le profesa a la Iglesia Católica y su compromiso con el pueblo paraguayo que lo eligió el domingo para terminar con seis décadas de gobierno colorado.
Tras su victoria en los comicios presidenciales, la interrogante que queda en el aire es ¿qué pasará con Lugo y la Iglesia Católica? que considera que por el rango que adquirió no le permite servir como representante de Dios y mandatario.
Ante esta disyuntiva, Panamá América, consultó al periodista de ABC Color de Paraguay, Aníbal Velásquez, y éste señaló que lo que se especula en el país es que el Vaticano le otorgará al presidente electo una dispensa que le permita gobernar por los próximos cinco años.
El experto en temas religiosos, indicó que hay que esperar la decisión final que promulgue el Vaticano, la cual podría darse a conocer en pocos días.
Velásquez precisa que aunque hay limitantes por parte de la iglesia, Lugo está habilitado para presidir el país, según lo establece la Constitución paraguaya.
El comunicador social precisó que Lugo está determinado a continuar con la vida que ha llevado hasta ahora, por eso al finalizar su período de cinco años espera volver a sus funciones sacerdotales.
Esta decisión es alentadora para la población que espera que la imagen presentada en la campaña se preserve, por el respeto que representa su figura eclesial y si hay algún cambio ello sería mal visto.
Pronunciamiento.
Los miembros de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) afirmaron que respetan la victoria del ex obispo católico Fernando Lugo en los comicios presidenciales y anunciaron que aguardarán la postura del Vaticano.
El anuncio de la CEP fue formulado tras una reunión de los miembros de ese organismo eclesial para analizar la situación de Lugo, quien renunció a su estado clerical en diciembre de 2006 para dedicarse a la política y fue suspendido "a divinis" por el Vaticano.
La CEP espera que Lugo, a través de la Nunciatura en Asunción, defina su situación con el Vaticano antes del 15 de agosto próximo.
Primera decisión.
Lugo sorprendió con dos anuncios: su hermana oficiará de "primera dama"' y manifestó que tras asumir el 15 de agosto, le gustaría seguir viviendo en su modesta casa de Lambaré, suburbio de clase media baja de Asunción, y no en la residencia presidencial "Mburuvicha Róga" (Casa del Jefe).
"Ella es una mujer desgastada por el trabajo intenso; crió a sus hijos dignamente; hoy ya es abuela, pero siempre fue mi consejera, porque soy el menor de seis hermanos".
Gobernabilidad.
Los analistas políticos han señalado que los próximos cinco años serán difíciles para el país.
Las dificultades se centran más que nada en los actos de corrupción que existen dentro de la administración pública.
El éxito de Lugo dependerá en cierta forma del equipo gubernamental que llegue a conformar.
Se espera que en los próximos días el presidente electo se reúna con los diversos sectores de la alianza que lo llevaron al poder para establecer su gabinete.
El vice presidente Francisco Oviedo estará encargado del traspaso de mando.