Aunque el presidente Fernando Lugo ha tratado de bajarle la intensidad al tema de su paternidad, esto no ha sido posible, ya que su hermano, el opositor Pompeyo Lugo, ha tirado más leña al fuego.
El miembro del Partido Colorado señaló a los medios paraguayos que el sueño de su hermano siendo sacerdote era ser padre de familia.
Estas declaraciones fueron corroboradas a Panamá Américapor el encargado de la sección religiosa del ABC en su versión digital, Aníbal Velásquez.
Por otro lado, Velásquez informó que el abogado Miguel Ángel Acosta ya realizó las gestiones pertinentes para que el hijo del presidente Lugo lleve su apellido.
Informó además que el mandatario en una entrevista con un canal de televisión, afirmó que no quiere casarse con Viviana Carrillo, de 26 años, porque la relación con la madre de su hijo ya pasó a la historia.
La relación de Lugo y Carrillo inició entre 1993 y 1994, cuando él comenzó como Obispo de San Pedro, donde ejerció hasta el 2004, cuando fue jubilado por el papa Juan Pablo II.
En diciembre de 2006, renunció al sacerdocio pero sólo el 31 de julio de 2008, el papa Benedicto XVI lo devolvió al estado laical.
Según el encargado de la sección religiosa del ABC Digital, la historia del presidente Lugo tiene dividido al país.
Precisó que los sondeos de opinión que se han realizado desde que se conoció la noticia de la paternidad de Lugo, indican que hay quienes lo critican por su decisión tardía de hacerse cargo del niño. Otros, precisan que fue valiente al enfrentar su pecado y otros lo tachan de mentiroso.
Pero la mayoría de la población no le perdona que haya mantenido una relación por varios años, y siendo un representante de la Iglesia católica.
Velásquez precisó que la clase política del país ha criticado fuertemente al mandatario por el escándalo.
“La dirigencia del Partido Colorado, que gobernó por 60 años el país, ha manifestado ante los medios de comunicación que Lugo le mintió al país al vender una imagen pura y santa que al final ha resultado una gran mentira”.
Manutención.
El sueldo del Presidente es de 15 millones de guaraníes ($3,000), el cual donó a un grupo indígena.
Ahora, al tener un hijo, la donación quedó reducida a la mitad.
Según la ley paraguaya, al niño del Presidente le correspondería una pensión de 3,500 guaraníes, cerca de $700 a $800.00.