MEDIDAS DE PROTECCIÓN
- [B]En el cercano distrito de Plaquemines,[/B]las autoridades abrieron de forma controlada un dique para ayudar a que el agua fluya en zonas inundadas.
- La recolección de basura se reanuda hoy en varios puntos.
Luisiana y Misisipi se afanan en tratar de recuperar la normalidad, tras el lento paso de “Isaac”, que ha provocado la muerte de al menos cuatro personas y aún mantiene a más de medio millón de familias sin luz y barrios enteros inundados.
El recién nombrado candidato republicano presidencial, Mitt Romney, visitará Luisiana, mientras que su contrincante en las urnas, el presidente Barack Obama, lo hará el lunes, y de esta manera interrumpirán así ambos sus respectivas agendas de campaña.
En forma de huracán de categoría 1, “Isaac” tocó tierra en Luisiana, cerca de Nueva Orleans, al comienzo de la semana, coincidiendo con el séptimo aniversario del devastador “Katrina”, que provocó la muerte de más de 1,800 personas.
Aunque “Isaac” llegó con una intensidad mucho menor que “Katrina”, su amplitud y su lento desplazamiento hicieron que durante casi dos días las intensas lluvias provocaran estragos en ambos estados.
Por el momento, 556,022 viviendas y negocios siguen sin electricidad en Luisiana y Misisipi principalmente, aunque también en Arkansas y Texas, según la compañía eléctrica Entergy, que sirve a esa área.
Las autoridades contabilizaron la muerte de al menos cuatro personas por causas relacionadas con este frente, que ahora se adentra ya como depresión tropical en el estado de Arkansas y previsiblemente llegará a Misuri.
El gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, detalló que se ha reabierto el tráfico de embarcaciones, con ciertas restricciones, en el río Misisipi.
El aeropuerto de Nueva Orleans también reabrió después de tres días cerrado, según detalló el alcalde de esa ciudad, Mitch Landrieu, en otra conferencia de prensa, en la que apuntó que 128,000 casas y negocios, el 68% del total, siguen sin luz. “Aunque estamos trabajando en ello, aún no hemos acabado, queda mucho trabajo por hacer”, así que “no es momento de bajar la guardia”, dijo Landrieu.