El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo hoy que confía en que la reciente detención del gobernador del Distrito Federal de Brasilia, José Roberto Arruda, sea un caso ejemplar en la lucha contra la corrupción.
"Espero que lo que ha pasado con Arruda sirva de ejemplo para que no se repita en ningún lugar", declaró Lula a una radio local en el estado de Goiana (centro), en sus primeras manifestaciones sobre el caso después de que el gobernador del Distrito Federal se entregara ayer a la Policía Federal.
Arruda, de 56 años, se entregó el jueves poco después de que el Superior Tribunal de Justicia (STJ) ordenara su detención preventiva y la de cinco subalternos suyos, acusados de intentar sobornar a un periodista, testigo en el caso de corrupción en el que están involucrados los funcionarios.
"Necesitamos ser más duros con la corrupción, con el corrupto y con el corruptor", agregó Lula, que calificó como un acierto que Arruda se entregara, ya que evitó la "pirotecnia" de una detención en la que se viera cómo lo obligaban a "salir de casa esposado".
El ministro Marco Aurelio Mello, del Supremo Tribunal Federal (STF), negó hoy de manera preliminar el pedido de hábeas corpus presentado ayer por los abogados de Arruda para obtener su libertad.
Mello explicó que la detención del gobernador era necesaria para "preservar el orden público", ya que la impunidad que había rodeado este escándalo de corrupción desde que fue descubierto ha generado numerosas protestas populares en la capital brasileña.
El magistrado agregó que ante las "inversiones de valores" de hombres públicos las instituciones brasileñas muestran que funcionan.
La Asociación de Jueces Federales de Brasil describió como un "soplo de esperanza" la decisión del STJ de ordenar la detención preventiva del gobernador, por lo que esto representa en la lucha contra la impunidad y la corrupción.
Arruda, sin movimiento político desde diciembre pasado tras abandonar el partido Demócratas presionado por el escándalo, se convirtió en el primer gobernador en ejercicio en Brasil en ser conducido a prisión mientras se le investiga por corrupción.
El gobernador, que se ha negado a renunciar al cargo, está acusado de formar parte de una trama de corrupción que se dedicaba a recibir coimas de empresarios que se beneficiaban de contratos con el Gobierno de la capital brasileña y de intentar sobornar a un testigo.
El escándalo saltó a los medios a finales del pasado mes de noviembre, cuando su ex secretario de Relaciones Institucionales Durval Barbosa divulgó unas escandalosas imágenes grabadas con cámaras ocultas en las que se ve a Arruda y a varios diputados y miembros de su Gobierno negociando la partición del dinero obtenido con los sobornos.
En los vídeos aparecen diputados y empresarios guardando enormes fajos de dinero en bolsas, calcetines y en la ropa interior, e incluso otros implicados aparecen rezando para agradecer los favores recibidos.