El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió ayer ayuda al Congreso para emprender una serie de reformas y "dignificar" la vida de los brasileños, tal como prometió en su campaña electoral del año pasado.
En un mensaje pronunciado en la inauguración de la legislatura, Lula puso especial énfasis en las reformas de los sistemas laboral, político, tributario y de previsión social, que ha calificado como las más "urgentes" y "necesarias" para relanzar el desarrollo social y económico del país.
"Las reformas no son una necesidad de este o de aquel poder, de este o de aquel sector económico o social, no son del gobierno ni de la oposición, sino que son reformas reclamadas por la población y que deben convertirse en una realidad para que el país crezca y se desarrolle económica y socialmente", declaró Lula.
El líder socialista fue el primer mandatario brasileño que participó personalmente en la sesión inaugural de una nueva legislatura y lo hizo con un mensaje en el repasó sus ofertas de campaña y analizó la situación actual del país desde el punto de vista interno y del escenario internacional.
Sostuvo que las reformas que propone "son una responsabilidad del Ejecutivo, del Legislativo, del Judicial y de toda la sociedad nacional" y que serán fundamentales para minimizar los efectos de la actual coyuntura mundial.
En ese sentido, admitió que la situación de Brasil y de todas las economías emergentes se ha agravado con la amenaza de una nueva guerra en el Golfo Pérsico, que en su opinión ya está generando "repercusiones dolorosas", como la constante alza de los precios del petróleo en los mercados internacionales.
También atribuyó al clima de guerra la caída experimentada en las últimas semanas por el real brasileño en su relación con el dólar, que hoy cerró cotizado a 3.62 reales, con una leve bajada que rompió una sostenida racha de subidas.
Ayer, el senador del estado de Bahia (noreste), Antonio Carlos Magalhaes, del derechista Partido del frente Liberal (PFL), renunció a su candidatura a la presidencia de la Comisión de Constitución y Justicia, la más importante del Senado Federal.