Luego del secuestro de al menos 1,000 personas en una escuela de Beslán en Osetia del Norte, que dejó más de 330 muertos y unos 700 heridos, a inicios de la semana se realizaron los funerales para las víctimas de la tragedia, una multitudinaria marcha en contra del terrorismo y dimitieron las autoridades norosetas.
La Fiscalía General rusa confirmó el martes que el secuestro fue perpetrado por hombres del destacamento dirigido por el líder chechenio, Shamil Basayev, considerado por Rusia como "el terrorista número uno".
El comentario más fuerte se dio el miércoles, cuando el mandatario ruso, Vladimir Putin, rechazó la posibilidad de llevar a cabo un diálogo con los separatistas chechenos, tal como lo pidió el secretario de Estado de EU, Colin Powell.
Putin preguntó: "¿Por qué no se reúnen con Osama bin Laden , lo invitan a Bruselas o a la Casa Blanca e inician conversaciones, le preguntan qué quiere y se lo dan para que los deje en paz?"
El gobernante acusó a las naciones occidentales de mantener una doble moral y presentar al mismo tiempo una actitud típica de la guerra fría y una solidaridad con el pueblo ruso.
El gobierno de Moscú ofreció el pasado jueves $10 millones por información que ayude a capturar a los jefes de la rebelión separatista chechena, Aslan Masjadov y Basayev, lo que inmediatamente tuvo una contraoferta cuando los rebeldes ofrecieron $20 millones por la captura del presidente ruso, Vladimir Putin.
El viernes se conoció que muchos soldados rusos huyeron y las fuerzas especiales recién llegadas tuvieron que pedir balas prestadas en medio de los disparos y las explosiones con que terminó la toma de la escuela en Beslán.
Una de las preguntas más punzantes que se hace el mundo entero es: ¿Por qué parecieron tan descontrolados los acontecimientos en torno a la toma de la escuela? Y la respuesta más probable es: "Porque no había nadie a cargo de la operación"", dijo el diario Russkiy Kuryer.
Un vecino de Beslán que sólo se identificó como Robert dijo que los socorristas retiraban algunos cadáveres el 3 de septiembre frente a la escuela cuando una explosión ocurrida dentro del edificio hizo que muchos niños corrieran hacia la calle y que los secuestradores comenzaran a dispararles por la espalda, tras lo cual las fuerzas congregadas en el exterior abrieron fuego, formándose una gran confusión.