Los machos de los caballitos de mar, encargados de llevar a las crías en unas bolsas semejantes a las de los canguros, desempeñan un papel activo a la hora de seleccionar los ejemplares que conformarán su prole gracias a su capacidad para abortar.
El embarazo masculino, que se da sólo en caballitos de mar, agujas de mar y dragones de mar, consiste en que las hembras depositan sus huevos en la bolsa de los machos durante el apareamiento y luego esos se ocupan de cuidar a las crías en un embarazo que dura varias semanas.
Los machos de las agujas de mar abortan de manera selectiva aquellos embriones de las hembras que ellos perciben como menos atractivas y economizan así recursos para futuras oportunidades de reproducción.