EL MINISTERIO DE Educación (MEDUCA) adelanta un sistema conducente para permitir la continuidad y terminación de los estudios de la menor embarazada, contando para ello con personal interdisciplinario, el Gabinete Psicopedagógico, que brinda atención y orientación especial en estos casos mediante talleres.
Uno de estos Gabinetes funciona en la Escuela Profesional Isabel Herrera Obaldía en la cual, según su coordinadora, Diana González, trabajan desde 1995, tanto en la prevención primaria y secundaria.
Además, buscan el respeto de los derechos de estas jóvenes porque algunas personas califican la labor como un "apadrinamiento", pero el objetivo del programa es lograr que superen las adversidades a pesar de haberse adelantado a un proceso que debe ser posterior a la educación. González explicó que se les da un tratamiento leve con el cual aprenden a asumir sus roles y participan con su acudiente, quienes son orientados al tiempo que la dinámica de la familia es evaluada.
La labor llega a coordinarse con los educadores y se desarrollan algunas herramientas, sobre todo un mes y medio antes del parto cuando deben retirarse de las aulas, y los profesores les dan módulos para que sigan estudiando en casa.
La labor se amplió este año con la colaboración del departamento de Salud Reproductiva del Hospital Santo Tomás.
Cristina Rodríguez, miembro del Gabinete, precisó que el embarazo de las adolescentes es un problema multifactorial, que involucra al Gobierno, la familia y, desde luego, el tratamiento es importante.
Se adelanta un proyecto con los jóvenes mediante el cual se realizan talleres donde dan a conocer sus respuestas sobre ciertos temas de sexualidad, comparten con el resto de los estudiantes su experiencia como madre y estudiante, y según Rodríguez los testimonios son impresionantes y un acto valiente, pero aclaró que esto no es un castigo.
También participan las que ya han tenido sus bebés. En estos talleres se hace mucho énfasis sobre las enfermedades de transmisión sexual.
El programa, además de ayudar a las estudiantes embarazadas, busca prevenir al resto, sobre todo a los de quinto año, donde se da la mayoría de los casos.
Según estadísticas del MEDUCA, son altos los casos de jóvenes estudiantes embarazadas, la mayoría de 17 y 18 años, aunque hay de 13 y 14 años.
Una estudiante de uno de los planteles secundarios más reconocidos del país, manifestó su preocupación por la crítica de una de sus profesoras a una joven adolescente quien retornó al plantel después de tener su bebé.
Delante de todos los estudiantes le dijo que era una mala influencia para sus compañeros, y que además estudiaba con ventajas que no tenían los demás.
La joven manifestó su desacuerdo por esta medida, pues sustenta que la educadora olvida que existe una ley al respeto que protege a las jóvenes adolescentes embarazadas.
El artículo 491 del Código de la Familia y el Menor establece que se prohíbe a los establecimientos educativos imponer sanciones disciplinarias a estudiantes por causa de embarazo.
Basados en este artículo del decreto 443, y la Ley 29, el MEDUCA ha diseñado estos programas con el apoyo del Gabinete Psicopedagógico y ahora del Hospital Santo Tomás.
Madres adolescentes en programa de prevención
Es un problema social y humano porque es una población altamente vulnerable.