Las madres de los niños desaparecidos durante la guerra civil en El Salvador exigieron al Estado, pese a su pedido de perdón, cumplir con la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por el caso de seis niños y hacer justicia.
La CIDH condenó el año pasado al Estado salvadoreño por la desaparición forzada de los hermanos Contreras (1982), las hermanas Mejía Ramírez (1981) y José Rubén Rivera (1983) y le ordenó cumplir con diferentes medidas de reparación para las víctimas y familiares. “En nombre del Estado salvadoreño pido perdón” a las familias de las víctimas, expresó el ministro salvadoreño de Relaciones Exteriores, Hugo Martínez, en un acto celebrado en San Vicente, 60 kilómetros al este de San Salvador, donde desaparecieron en 1982 los hermanos Contreras.