El presidente venezolano, Nicolás Maduro, inicia hoy su primera gira por la región desde su asunción, con polémicas abiertas con varios países como telón de fondo y denuncias sobre la situación que vive Venezuela tras las elecciones.
En Uruguay, primera etapa de un viaje que le llevará también a Brasil y Argentina, los opositores partidos Nacional y Colorado han criticado al Gobierno uruguayo por considerar que la visita va a “legitimar” a Maduro y a enviar así “señales equivocadas” al mundo.
En Perú tampoco se ha acallado la polémica por el hecho de que Maduro llamase el pasado viernes a su embajador en Lima, en protesta porque el canciller peruano, Rafael Roncagliolo, anunció que Unasur iba a hacer un llamado a la “tolerancia y el diálogo” en Venezuela.
Maduro, que acusó de “injerencia” a Roncagliolo, dio marcha atrás y pidió al embajador que regresase “a su trabajo en Lima”, después de anunciar que consideraba “suficiente” un mensaje que, según dijo, le envió el presidente de Perú, Ollanta Humala.
Hasta ahora, el Gobierno peruano, que preside actualmente la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), no ha señalado si mantiene su iniciativa de pedir un diálogo entre Gobierno y oposición en Venezuela, donde la polarización es cada vez mayor.
El líder opositor Henrique Capriles no solo no acepta los resultados oficiales de las elecciones del 14 de abril, que dieron la victoria a Maduro por 225,000 votos, sino que ha impugnado ante la justicia esos comicios y ha pedido repetirlos.
Precisamente Unasur, a instancias de Perú, convocó el 18 de abril a una reunión urgente de presidentes en Lima, donde los jefes de Estado expresaron su respaldo a la elección de Maduro como mandatario y llamaron a respetar los resultados.
Dirigentes políticos peruanos de diversos partidos instaron este fin de semana al presidente Humala a llamar también a consultas a su embajador en Caracas, como respaldo a Roncagliolo y a su iniciativa de pedir “diálogo y tolerancia” en Venezuela.
Un llamamiento similar le costó al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, una catarata de acusaciones por parte del Gobierno venezolano.