El presidente de Honduras, Ricardo Maduro, encabezó ayer un operativo policial para capturar un centenar de pandilleros, en aplicación a una reforma legal vigente desde el viernes pasado, que prohíbe la existencia de "maras" (pandillas juveniles).
Supervisados por el presidente, centenares de policías y efectivos del ejército se desplegaron a perseguir a los jóvenes que llevaran los característicos tatuajes y la cabeza rapada, en el sector de Flor del Campo, colonia marginal del suroeste de Tegucigalpa.
Cerca de 100 pandilleros fueron arrestados, dijo el portavoz del Ministerio de Seguridad, Daniel Molina.
"El reto va a ser el sostenimiento efectivo y constante de estos operativos", destacó el presidente Maduro ante la prensa en declaraciones durante la operación.
Desde el sábado pasado las autoridades hondureñas comenzaron las capturas de jóvenes integrantes de la Mara Salvatrucha (MS) y Mara 18 (M-18), en aplicación de una reforma al Código Penal que entró en vigencia el viernes.
La reforma permite a las autoridades sancionar con penas de ocho a diez años de cárcel y multas de 570 a 11,500 dólares a los líderes de esas pandillas, y hasta con un tercio de las penas a los que sólo sean miembros.
Las autoridades dijeron que en las primeras horas del operativo, denominado "Liberación", fueron arrestados unos 100 miembros de pandillas, conocidas como "maras".
Con la operación el gobierno busca arrestar a unos 3,000 líderes de pandillas no solamente en la capital sino también en otras ciudades como San Pedro Sula, en el norte y considerada la más violenta del país.