El presidente venezolano, Nicolás Maduro, ordenó a EE.UU., a cuyo Gobierno acusa de conspirar en su contra, reducir de inmediato el casi centenar de funcionarios diplomáticos de su embajada en Caracas a niveles similares a la veintena que mantiene su Gobierno en Washington.
También, y siempre, según destacó, como lo autoriza la Convención de Viena, que regula las relaciones diplomáticas internacionales, ordenó que se les informe a los diplomáticos estadounidenses que cualquier reunión que deseen celebrar en el país debe ser notificada y autorizada expresamente por el Gobierno de Venezuela.
Se acabaron las reuniones conspirativas de estos funcionarios, manifestó.