La Conferencia Episcopal Italiana (CEI) subrayó ayer que quien forma parte de la mafia o cualquier otra organización criminal queda automáticamente excluido de la Iglesia, sin necesidad de una excomunión explícita, así lo dijo el arzobispo Mariano Crocciata, de la CEI.
Asimismo, Crocciata puntualizó que el fenómeno de la criminalidad organizada "no se resuelve excluyendo a sus miembros de la Iglesia, sino que es necesario el compromiso de las instituciones encargadas de la seguridad.