Tel Aviv es el nuevo foco de atracción de magnates de Arabia Saudí y de otras monarquías del Golfo Pérsico, dispuestos a adquirir propiedades a precios desorbitados, a pesar de que sus países no reconocen a Israel.
Situado junto al puerto antiguo de Jaffa, Ajami es una zona residencial a pocos metros de la costa, que presenta una curiosa combinación de viviendas de lujo pertenecientes a familias judías y casas palestinas de hasta 200 años, abandonadas o en precario estado, pero que despiertan el apetito inversor tanto israelí como árabe.
Los inmuebles que buscan adquirir millonarios del Golfo Pérsico y empresarios palestinos generalmente se encuentran en mal estado de conservación, incluso algunos fueron declarados en ruina, pero su localización les dota de un extraordinario potencial en el mercado.
Amos Glazer, director de la agencia inmobiliaria Anglo-Saxon en Tel Aviv, explicó que la mayor parte de los antiguos residentes del barrio eran palestinos que tras el establecimiento de Israel abandonaron la región y se asentaron en Europa o EEUU.
"Allí hicieron mucho dinero y hoy tienen buenas conexiones con gente rica de Arabia Saudí y de otros países del Golfo. Muchos aún tienen familia aquí y se han dado cuenta de las posibilidades del barrio", señaló Glazer.
Mencionó el caso de dos familias árabes, una radicada en Londres y la otra en París, con contactos en el Golfo y que buscan adquirir inmuebles por valor entre 2.5 millones y 3 millones de dólares.
Israel, Erez Cohen, presidente de la Asociación de Tasadores Inmobiliarios de Israel, indicó que los compradores de los países árabes petroleros adquieren las propiedades, a través de compañías radicadas en Europa.