La peor nevada de los últimos 18 años en el sur de Inglaterra ocasionó este lunes problemas de transporte, el cierre de miles de escuelas y caos en algunas partes de Londres.
Los servicios de autobuses de la capital británica dejaron de funcionar debido "al temporal y la peligrosidad en la conducción".
Sólo dos de las 11 líneas del metro operan con normalidad y la gran mayoría ofrece un servicio por tramo y no la ruta completa.
Muchos vuelos fueron demorados o suspendidos.
El meteorólogo de la BBC, Tomasz Schafernaker, dijo que los sectores más afectadas son el Valle del Támesis y la zona metropolitana de Londres, donde más se concentra la red de transporte del país.
El aeropuerto de Heathrow (al oeste de Londres), tuvo que cerrar una de sus dos pistas, mientras que el London City paralizó sus operaciones completamente.