Hecho
- Recientemente el líder de Boko Haram dio por primera vez su apoyo a los radicales del Estado Islámico Suní (IS), que han conquistado amplias zonas de Irak y Siria. “Que Alá os proteja”, dice citando al líder del Estado Islámico Suní, Abu Bakr al-Baghdadi; al jefe de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, y al líder de los Talibán, Mulá Omar, entre otros.
La joven pakistaní Malana Yousafzai, que sobrevivió a un tiroteo por extremistas musulmanes por defender el derecho universal a la educación, ha pedido la liberación de las más de 200 niñas secuestradas por el grupo terrorista Boko Haram en el norte de Nigeria hace tres meses.
Malala hizo este llamamiento en una cena celebrada anoche para celebrar su decimoséptimo cumpleaños en Abuya, capital de Nigeria, donde realiza una visita de tres días, informó hoy la Agencia Nigeriana de Noticias (NAN).
“En mi 17 cumpleaños, mi deseo es ver que todos los niños van a la escuela y ver a mis hermanas nigerianas liberadas de su secuestro; quiero que sean libres para ir a la escuela y continuar su educación”, dijo durante el evento, celebrado en un hotel de Abuya.
La joven activista estuvo acompañada por su padre, Ziauddin Yousafzai, y representantes de organizaciones de la sociedad civil, así como de la cooperación estadounidense, alemana y británica.
En su visita al país africano, donde el pasado 14 de abril fueron secuestradas más de 200 menores por Boko Haram en el conflictivo estado norteño de Borno, Malala se reunirá con el presidente nigeriano y otros miembros de su gobierno.
“También espero escuchar a esas niñas que fueron secuestradas y lograron escapar de sus secuestradores y me gustaría escuchar a los padres de las niñas. Ellos son los que realmente nos pueden decir lo que sus hijas y ellos mismos están sufriendo”, concluyó.
“Me gustaría recalcar (la importancia) de este tema para que los líderes mundiales mantengan su palabra y devuelvan a casa a las chicas”, declaró Malala al The Sunday Times. “Estuvieron en el centro de atención durante unos días y luego todo el mundo dejó de hablar sobre ellas. Pienso muy a menudo en ellas; como yo, solo quieren ir al colegio y cada vez que leo la palabra Nigeria, incluso durante un partido de fútbol, me acuerdo de ellas”.
Boko Haram, que significa en lenguas locales “la educación no islámica es pecado”, lucha por imponer un Estado islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiana en el sur.
La secta islámica ha asesinado a 12,000 personas y ha herido a otras 8,000 en los últimos cinco años, según las autoridades nigerianas.
Desde que la Policía acabó en 2009 con el entonces líder de Boko Haram, Mohamed Yusuf, los radicales mantienen una sangrienta campaña que se ha intensificado en los últimos meses.
Con unos 170 millones de habitantes integrados en más de 200 grupos tribales, Nigeria, el país más poblado de África, sufre múltiples tensiones por sus profundas diferencias políticas y religiosas.