Los adolescentes que sufren una falta de vitamina D corren un mayor riesgo de tener problemas cardíacos, de diabetes, de hipertensión y glicemia, según un estudio.
Estos trabajos revelan también que los adolescentes blancos, en promedio, tienen un índice de vitamina D casi dos veces mayor que los jóvenes negros y un 30% más elevado que los jóvenes de origen mexicano.
El cuerpo humano produce vitamina D gracias a la exposición al sol y esta vitamina se encuentra en alimentos como la leche, el pescado y los huevos. Es una vitamina que se disuelve en la grasa y los índices insuficientes son corrientes en las personas con sobrepeso o que sufren obesidad abdominal.
Los adolescentes con menor índice de vitamina D corren un riesgo mayor de sufrir males cardíacos.