El alce, el mamífero salvaje más grande de Europa, retorna al oeste del viejo continente, por primera vez en siglos, en busca de un "exilio" en los bosques alemanes, a salvo del acoso de los cazadores de Polonia y Bielorrusia.
Con hasta 800 kilos de peso y una cornamenta con forma de palas que puede alcanzar el tamaño de una cama de matrimonio, el alce es el mayor de los cérvidos y habitualmente habita en los bosques de Escandinavia, el norte de Rusia y los países del este ribereños del Báltico.
Extinguido desde la Edad Media en Alemania, el enorme herbívoro, con una alzada de hombros de hasta 2,5 metros, retorna ahora por problemas de superpoblación en Polonia y huyendo de los cazadores en el país vecino. El mamífero se observa en carreteras y autopistaas.