El presidente paraguayo, Luis González Macchi, afirmó ayer que el Senado no reunirá los votos suficientes para condenarle en el juicio político que se le sigue y se mostró confiado en que llegará hasta el final de su mandato en agosto.
La Cámara Alta paraguaya decidirá hoy, el veredicto final en el juicio político por mal desempeño de funciones y presunta participación en hechos delictivos contra el mandatario, al que destituirá si dos terceras partes de los senadores, 30 de 44, le encuentran culpable de los cargos.
El mandatario admitió que los senadores "estuvieron conversando entre ellos" durante el fin de semana, aunque aseguró que no hubo negociaciones de ningún tipo para lograr la adhesión de los indecisos.
"Negociaciones no, conversaciones sí", afirmó González Macchi. Además, aseguró que no ha pensado renunciar en ningún momento y se mostró abierto a la solución que "los políticos" puedan encontrar para hacer la sucesión presidencial tras las elecciones generales del 27 de abril.
González Macchi dijo que está dispuesto a hablar con el candidato que gane las elecciones "sobre el proceso de transición" de poder, ya que, en su opinión, eso "sería bueno".