Tovar ha solicitado una nueva vivienda pública y el gobierno ha instalado coloridos quioscos para ella y otros vendedores de libros en la misma calle. Durante la campaña electoral, la ciudad estuvo inundada de carteles y afiches con el retrato del gobernante.
En una región donde abundaban las dictaduras militares que se aferraban al poder durante décadas, millones de latinoamericanos, como Tovar, le están dando su respaldo a una nueva generación de líderes que están alargando sus períodos y dominando la escena política, legitimados por elecciones. Chávez, quien ya es el presidente con más tiempo en el poder en el Hemisferio Occidental, ha sido parte de esta nueva tendencia de impulsar reformas constitucionales a fin de poder postularse una y otra vez, derogando cláusulas que habían prohibido o limitado las reelecciones. Chávez logró el derecho a la reelección indefinida gracias a un referéndum en el 2009, y el 7 de octubre fue reelegido para otro período de seis años.
Añadió que "si lo hubiera hecho, hubiera querido un cuarto mandato, y después un quinto. Entonces si lo quiero para mí, es quererlo para todos. Y para la democracia, la alternancia de poder es una conquista de la humanidad, y por eso hay que mantenerla''. Sin embargo, los gobernantes que se postulan a la reelección parecen casi indetenibles, a pesar de la controversia sobre sus gestiones para mantenerse en el poder.
Vargas o el argentino Juan Perón, quien con gran apoyo popular ocuparon las sillas del poder por largos años. Desde 1985, 15 de 17 presidentes latinoamericanos que se postularon a la reelección la ganaron, dijo Javier Corrales, profesor de ciencias políticas del Amherst College en Massachusetts. Ha habido sólo dos excepciones: Daniel Ortega en Nicaragua en 1990 e Hipólito Mejía en la República Dominicana en el 2004, en ambas ocasiones durante dificultades económicas. Ortega, sin embargo, fue elegido presidente de nuevo en el 2006 y reelegido el año pasado, con lo que podría quedarse en la presidencia por un total de 15 años. En el 2009 la Corte Suprema de Nicaragua en efecto derogó los límites a las reelecciones presidenciales.
"Pareciera que en Latinoamérica, para poder pronosticar una elección, lo único que se necesita saber es si el mandatario actual se está postulando'', opinó Corrales.